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Esta es la mejor forma de evitar que la fruta se ponga mala en verano

Fruta (Freepik)
Fruta (Freepik)

Llega el verano y con él las temperaturas aumentan. Así, el apetito disminuye y las frutas, reconocidas por ser frescas, nutritivas y saciantes, se convierten en el mejor aliado para paliar los efectos de las altas temperaturas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, a pesar de que el primer impulso sea llenar de frutas la cesta de la compra, lo cierto es que durante los meses de verano estas también se estropean mucho más rápido. Por eso, es importante calcular bien las cantidades que se van a consumir para evitar tanto el desperdicio de alimentos, como las pérdidas económicas.

Así, y con este mismo objetivo, también conviene tener presente algunos trucos para conservar las frutas en casa durante más tiempo y en mejor estado.

Frutas, verduras y hortalizas (Shutterstock)
Frutas, verduras y hortalizas (Shutterstock)

Cómo conservar la fruta mejor durante el verano

Para empezar, hay que pensar en el buen estado de conservación de la fruta antes de comprarla. Por ello, es importante revisar qué es lo que realmente nos hace falta y en qué cantidades. Además, lo mejor siempre es comprar productos de temporada, ya que suelen estar en su mejor momento de consumo y a un precio más asequible.

Después, una vez hecha la compra, hay que colocar la fruta en un lugar fresco, alejado de la luz, ventilado y seco. No obstante, aunque durante el resto del año hay frutas que se conservan mejor en un frutero, durante los meses de verano lo mejor es guardarlas en la nevera. En este sentido, el frío ralentiza su proceso de maduración, pero no lo hace eternamente, por lo que hay que saber cuánto tiempo pueden estar las frutas realmente en la nevera.

De esta forma, si el frigorífico está equipado con sistemas especializados para frutas y verduras, es recomendable utilizarlos para garantizar su conservación. Además, también es aconsejable guardar la fruta seca entera, sin envoltorios de plástico o papel que restrinjan la oxigenación, en los cajones específicos. Para optimizar la conservación, lo mejor es no sobrecargar estos compartimientos y mantener separadas las frutas de las verduras.

Plátanos (Shutterstock)
Plátanos (Shutterstock)

Cuidado con el estado de maduración de las frutas

Para prolongar la vida útil de la fruta, es crucial separar las piezas maduras de aquellas que aún están verdes, ya que la maduración se contagia entre ellas. Por tanto, es importante no almacenarlas juntas.

En caso de comprar sandía o melón en mitades o cuartos, es aconsejable cubrirlos con papel film antes de refrigerarlos, lo que previene la absorción de olores de otros alimentos. Si las piezas son muy grandes, se pueden cortar y guardar en táperes con rejilla que faciliten el drenaje del exceso de agua y mantengan su buen estado.

Así bien, aunque el lugar ideal para almacenar la fruta son los cajones del frigorífico, en caso de necesitar colocar la fruta fuera de estos, se debe evitar ubicarla al fondo de la nevera, donde puede formarse escarcha y deteriorarse el producto.

¿Se puede congelar la fruta?

Si has comprado más fruta de la necesaria, puedes recurrir a congelarla. Ahora, lo mejor es hacer esto en su punto óptimo de maduración y teniendo en cuenta que se perderán algunas de sus propiedades.

Las frutas pequeñas, como las fresas, arándanos, moras y frambuesas, son ideales para la congelación debido a su tamaño. Los cítricos también responden bien a este proceso una vez pelados y segmentados. Para congelar albaricoques, ciruelas o melocotones, se recomienda recubrirlos de azúcar o almacenarlos en un recipiente rígido, cubiertos con almíbar y unas gotas de limón, para preservar su sabor y textura.

admin
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