Universal Music Group (UMG), el gigante de la industria musical que cuenta con artistas de renombre como Taylor Swift, Billie Eilish, Ariana Grande, Drake y Olivia Rodrigo bajo su sello, ha formalizado un nuevo acuerdo “multidimensional” con TikTok. Este convenio permitirá que más de mil millones de usuarios en la popular plataforma vuelvan a disfrutar del extenso catálogo musical, luego de que la empresa retirara temporalmente todo su contenido el 1 de febrero de 2024.
El convenio también abordó las preocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial (IA) que han sido un tema polémico durante los últimos meses. Según un comunicado de prensa, “TikTok y UMG trabajarán juntos para garantizar que el desarrollo de la IA proteja el arte humano y la economía que fluya hacia esos artistas y compositores”.
Como medida preventiva, la red social de origen chino se comprometió a eliminar la música no autorizada generada por IA. “Nos aseguraremos que la inteligencia artificial se desarrolle de manera responsable para permitir una nueva era de creatividad musical y participación de los fanáticos”, sostuvo Ole Obermann, director global de desarrollo comercial musical de TikTok.
El acuerdo también enfatiza la exploración de “nuevas oportunidades de monetización”, gracias a las crecientes capacidades de comercio electrónico de la plataforma. Además, se continuará creando herramientas que ayuden a los artistas a aprovechar mejor la aplicación, incluyendo análisis estadísticos y venta de entradas integrada.
“La música es una parte integral del ecosistema de TikTok y estamos contentos de haber encontrado un camino a seguir con UMG”, expresó su director ejecutivo, Shou Chew. A la vez, el presidente y director ejecutivo de UMG, Lucian Grainge, resaltó que estarán atentos a las nuevas innovaciones que permitan la participación de los fanáticos “en la monetización de la música social”.
Bad Bunny, The Weeknd y otras voces recreadas con IA
Las medidas que tomó UMG en febrero, aunque severas, respondían parcialmente a un fenómeno que pobló a TikTok en los últimos meses: la viralización de canciones generadas con inteligencia artificial.
El ejemplo más polémico fue “NostalgIA”, un tema de reguetón creado por el compositor FlowGPT (Mauricio Bustos), que se describe a sí mismo como “el primer prototipo de artista basado en tecnología IA GPT (Generador Preentrenado de Temazos)”.
¿El problema? La canción clonaba las voces de Bad Bunny, Justin Bieber y Daddy Yankee mediante IA sin autorización previa, violando los “derechos a la voz”, que fueron equiparados posteriormente con los derechos de imagen y propiedad intelectual.
“Si a ustedes les gusta esa mie*** de canción que está viral en TikTok, sálganse de este grupo ahora mismo. Ustedes no merecen ser mis amigos y por eso mismo hice el nuevo disco, para deshacerme de gente así. Así que chu, chu, fuera… Dios mío, no los quiero en la gira tampoco”, escribió en respuesta el artista puertorriqueño en su canal de difusión de Instagram.
Drake y The Weeknd también vivieron un episodio similar con el sencillo “Heart On My Sleeve”, creado por un compositor que se hace llamar Ghostwriter, que impresionó a los usuarios de la plataforma por la aparente naturalidad que logró al emular las voces con inteligencia artificial.
Presión y negociaciones
Este era el panorama en la industria, cuando UMG tomó como medida realizar un “apagón” musical casi total en TikTok. A partir de esa fecha, los usuarios no podían encontrar sus canciones favoritas en la aplicación, y videos pasados que habían empleado los temas permanecieron en la plataforma, pero con el sonido silenciado.
Si bien algunos artistas, como Taylor Swift con su nuevo álbum The Tortured Poets Department, lograron romper esta prohibición de manera aparentemente oficial y aprobada por UMG, no todos los artistas corrieron con la misma suerte.
El impacto de esta decisión puso en evidencia la presión que las compañías discográficas han ejercido sobre sus artistas para ser activos o incluso “virales” en dicha red social. Como estrategia, algunos cantantes no dudaron en invertir su propio dinero con la esperanza de lograr mayor visibilidad y, consecuentemente, éxito comercial.
Sin embargo, UMG terminó de manera abrupta estos esfuerzos, afectando incluso a las canciones de compositores pertenecientes a las empresas subsidiarias de Universal, quienes también sufrieron el retiro de su contenido un mes después de la medida inicial.
A pesar de los estragos causados en las carreras de innumerables artistas, la prohibición de UMG no logró tener un impacto sustancial en el funcionamiento de TikTok, más allá de generar algunos artículos negativos dirigidos a la plataforma.